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¿Cuál debe ser la estructura de una sesión de coaching?

Bajo lineamientos de la Federación Internacional de Coaching (ICF), ya sea tanto en sesiones de coaching de equipos o coaching individual. Lo más importante es mantener una conversación con preguntas poderosas, para una generación de conciencia y al mismo tiempo una escucha activa.

Antes de leer y preparar tu sesiones no olvides que el propósito del coaching es llevar al cliente del paso de víctima a protagonista de su propia vida y sí ya lo es, es llevar a desarrollar su máximo potencial personal y profesional.

Desde mi experiencia desarrollando sesiones de coaching es muy importante llevar una sesión preparada, la cual cabe una muy alta probabilidad que no se lleve a cabo. Pues tener una buena sesión de coaching estará basada en escuchar los objetivos del cliente y bailar con él para desarrollar su máximo potencial.

Algo vital que me ha ayudado mucho previamente al iniciar de una sesión de coaching es hacer una especie de meditación previa, junto a declaraciones que preparan mi mente y cuerpo para la sesión. Por ejemplo “Soy cuerpo” “Soy lenguaje” y “Soy emoción”, eso personalmente ayuda a mi cuerpo a escuchar todas esas partes en mi coachee o cliente. El cuerpo dice muchas cosas y la gran mayoría de veces más que las palabras y de ahí se puede generar gran conciencia a la otra persona, sin duda es una gran herramienta.

En cada sesión procuro vivir cada una de las 11 competencias de la ICF, es por ello que antes de iniciar cualquier sesión, al crear la relación como coach, comunicó sobre el manual ético y ontológico de la ICF. En lo que más insisto es en la privacidad que vamos a tener en las sesiones, es importante para las personas saber que toda su información no va a ser divulgada.

La sesión de coaching

Empezando una sesión de coaching, lo que más me importa es hacer sentir al coachee o cliente que está con alguien que lo va acompañar, lo va a cuidar, entre otros. Con el propósito que sienta mi presencia, además de sentirse en un espacio seguro para hablar.

Por otro lado, lo más importante es que sea el cliente quien decida qué hablar durante la sesión. Estableciendo los resultados óptimos al finalizar la sesión o cómo saber que él está satisfecho con la sesión de coaching ¿Qué debe haber sucedido en él? ¿Qué debe cambiar en él? ¿Qué debe haber aprendido? Entre otras.

En este punto es vital el escuchar, bailar con el cliente y la creatividad para ayudar a la generación de conciencia, no se puede escribir una lista de preguntas perfectas, ni tampoco las dinámicas o herramientas de coaching que te lleven a la generación de conciencia.

Todo cliente o coach o coachee, puede variar dependiendo del coachee, el cliente, el propósito de la sesión, si es life coaching, coaching organizacional, ejecutivo, de equipos o directivo. Además también varía según la situación del cliente, la circunstancia o lo que le haya sucedido 30 minutos antes o la semana anterior.

Es importante que en medio de la sesión de coaching verifiquemos el objetivo que ha puesto el coachee, porque cabe la posibilidad que el objetivo público que dio. Tenga un objetivo oculto, en el que hay que profundizar.

¿Qué elementos son importantes en una sesión de coaching?

Lo más importante de una sesión de coaching es mantener una escucha activa, y acompañar al coachee a llegar a una respuesta del objetivo que haya puesto en la sesión. Teniendo en cuenta la importancia de no emitir juicios, no dar mentoría, consejos o decirle al cliente lo que tiene que hacer.

Aunque vale aclarar que muchas de las ocasiones es difícil desapegarnos de nuestros juicios, en mi caso siempre aparece el facilitador para dar mentorías en medio de las sesiones, pero con una gran maestra aprendí que todo eso lo puedo convertir en una pregunta. Sin esperar que el coachee me responda lo que quisiera que me responda, solo hago esas preguntas para que él encuentre respuestas.

Por otro lado he aprendido que el dar consejos o mentoría en muchos casos, se convierte en palabras que suenan muy bonitas, pero al momento de hacer una ejecución de las acciones, llega la frase “y esto cómo lo hago”, Eso es lo bonito del coaching, ayuda que la respuesta salga del cliente y el acompañamiento, para diseñar un plan de acción, llevar el plan a cabo viene del coachee.

Eso no implica que sea una camisa de fuerza en ocasiones y cuando nuestra intuición lo indique, podemos poner lo que pensamos sobre la mesa, pidiendo permiso al coachee y en forma de especulación, más no como verdad absoluta.

El uso de preguntas poderosas, acompañado de buenos silencios va ayudar a que el coachee resuelva muchas de sus dudas. Para complementar esto es muy útil articular lo que dice el coachee y devolverlo, eso dará el punto de vista de otro observador, además la posibilidad de que se escuche a sí mismo, generando un nivel de conciencia muy alto.

Es el momento de llevar a la acción

El final de toda sesión de coaching como coaches debemos acompañar al cliente a diseñar acciones que lo puedan llevar al cumplimiento de sus metas. En mis sesiones de coaching, busco que estas acciones sean específicas, medibles, alcanzables y realizables en el tiempo, por lo menos hasta la próxima sesión.

Cuando ya tenemos un plan de acción definido con fechas claras, confirmó sí esas acciones lo acercarán al cumplimiento de sus objetivos o de lo que esa persona quería en la sesión. Además de recopilar todo lo aprendido en la sesión y su estado de satisfacción respecto a lo aprendido, versus al objetivo principal de la sesión.

De esta manera se deja claro los objetivos para la siguiente sesión, es muy posible que en el final salgan varios temas que dejan dudas para hablar en una siguiente sesión, es normal que eso suceda dentro de la generación de conciencia.

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